Carro alegórico de Oregon para el Rose Parade, "The Beaver State", Pasadena, años 1950 — Archive & Atlas
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Carro alegórico de Oregon para el Rose Parade, "The Beaver State", Pasadena, años 1950 — Archive & Atlas

Unattributed 1950–1959

AA-2026-D087A2

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On the image

Alguien en el comité de la parada de Oregon decidió que la mejor manera de venderles un estado a los californianos era construir su nombre con semillas y flores secas y transportarlo mil millas, y para los años 1950 el Tournament of Roses había hecho que esto pareciera un gasto cívico perfectamente razonable. El arco deletrea OREGON en lo que casi con certeza es una capa de cereal molido o semillas trituradas, la costa detrás renderizada en pétalos rosados y blancos dispuestos con la precisión feroz de personas que saben que los jueces calificarán la exactitud botánica. Una palmera erizada de flores amarillas suple algo más autóctono del estado, porque el espectáculo nunca ha dejado que la geografía se interponga en una buena silueta.

A un lado, una fila de espectadores con gorras de marinero blancas espera con el aburrimiento paciente de quienes ya han visto cuarenta carros y les quedan otros cuarenta por ver. La mañana de Año Nuevo en Pasadena funcionaba bajo la premisa de que un anuncio cubierto de flores, sostenido con palillos y pegamento floral, podía sobrevivir a una ruta de desfile y a una transmisión de costa a costa antes de marchitarse convertido en composta. En general, lo lograba.

Los constructores del carro sabían que todo el conjunto tenía quizás doce horas de dignidad antes de que los pétalos comenzaran a dorarse, que es precisamente la razón por la que nadie, en la construcción de carros alegóricos de los años 1950, firmaba jamás su trabajo con algo más resistente que flores.

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